Presentación de Hombre sin nombre
En Madrid hay montones de cosas que hacer, pero al final uno acaba siempre viendo la tele apoltronado en el sillón. ¡Pues no, no siempre!. Ayer, en contra de nuestra costumbre, salimos entre semana para asistir al pre-estreno para la blogsfera del nuevo libro de Suso de Toro, Hombre sin nombre.
La verdad es que yo no sabía muy bien a lo que iba, porque en realidad a quien habían invitado al evento era a Epa, y yo me apunté en calidad de consorte (al final tendré que tragarme mis propias palabras).
En términos absolutos no había mucha gente (entre 20 y 30 personas, calculo yo), pero me sorprendió que la mayoría de los asistentes llevasen su portatil y estuviesen retransmitiendo en directo desde sus blogs. Precisamente por eso, porque ya otros muchos han hablado del asunto mientras estaba ocurriendo y otros lo harán basándose en las notas que tomaron (cosa que yo no hice), y que, por lo tanto, podrán dar una visión más fiel de lo que allí ocurrió, no pretendo con esta entrada hacer una crónica del acto. En lugar de ello me limitaré a aportar mi visión personalísima, aunque sólo sea por pasar de receptora a emisora como pregonan los organizadores del bolo.
Si tuviera que elegir una palabra para definir a Suso de Toro, esa sería reflexivo.
Me gustó mucho que dijera que la izquierda todavía no ha hecho autocrítica sobre lo que ocurrió durante la República y la Guerra Civil. Estoy totalmente de acuerdo, e incluso voy más allá: cada vez que hay una manifestación de izquierdas me pregunto por qué ondean banderas republicanas, por qué la izquierda ha permitido que la derecha se haya hecho con los símbolos de este país, en particular con su bandera, cuando son de todos. Por qué nos averguenza incluso decir España.
Soltó varias perlas más, con las que no tuve más remedio que estar de acuerdo, pero me quedo con una de ellas que realmente me llegó. Al hablar del protagonista de la obra, afirmó que cuando ve noticias sobre abusos a niños u otros hechos similares, se da cuenta de que la mayoría de las veces estas atrocidades las comenten hombres, y que él como hombre se pregunta si tiene esa pulsión que podría llevarle a cometer una barbaridad, y de esa búsqueda interior es de donde surge el personaje. Me parece muy interesante, y creo que poco común, que se haga esta reflexión, que observe el mundo que lo rodea y le haga preguntarse cosas sobre sí mismo, que se mire en el espejo de los demás.
En fin, la presentación fue realmente amena e interesante. Del libro no puedo opinar porque todavía no lo he leído... pero todo llegará.
Gracias a David de Ugarte por invitarnos al evento.

duende dijo
Pasé por aquí buscando información de pilates y terminé colgada de tu blog. Pasaré a tomar café muchas veces.Un saludo
28 Junio 2006 | 07:50 PM