Para que luego digan que los españoles no leemos
Madrid, viernes, 14:30 horas aproximadamente. Circulación lenta con paradas intermitentes en la M-30. Miro por la ventanilla, en parte por curiosidad innata, en parte para paliar el aburrimiento. Por mi derecha avanza lentamente un Seat León rojo, y detecto algo raro en su conductor: no mira hacia delante, sino que lo hace hacia abajo, hacia su volante. ¡El tío va leyendose un libro!. ¡En plena M-30 y el tío va leyendose un libro!.
La foto que lo demuestra no es muy nítida. Pido disculpas, pero es que se hizo en movimiento, mientras circulábamos por una vía de tres carriles.
Está claro que hay quien ya no se conforma sólo con poner la radio. Para que luego digan que los españoles no leemos.

Haddhar dijo
Este hombre acabará siendo un cadaver muy culto. Bueno, peor son los bakalas, pastis y niñatos en general, que van con la música atronando y conduciendo agresivamente, que serán simplemente cadáveres (algunos en una silla de ruedas).
14 Noviembre 2005 | 10:35 AM